Subversión Educativa
Pedagogía y Subversión
Ayer venía en el metro leyendo tan metido en mi libro que el momento de hacer el trasbordo para la otra línea fue molesto. No me quería bajar para poder seguir leyendo mi libro. Así que hice algo que no hacía hace tiempo, creo que de la época en que leí “El Péndulo de Foucault” de Humberto Ecco (y de eso ya no años han pasados, sino décadas) : me bajé del metro impulsivamente y me senté en un asiento de plástico, de esos que suelen haber en las estaciones de metro. Y me quedé riéndome solo con mi libro, y dejando pasar los metros.
Se trataba de “La Enseñanza como una actividad subversiva” de Neil Postman y Charles Weingartner. Postman es más conocido (murió en el 2003) por su trabajo como educador y sobretodo como “crítico cultural” en relación a la influencia del impacto de los medios en nuestra cultura actual. Uno de sus libros se llama “Entreteniéndonos hasta la muerte”. Este último no lo he leído, pero en wikipedia se puede encontrar el siguiente comentario en relación a la televisión: “Postman señala que la televisión es el medio de comunicación primordial para nuestra cultura y tiene la propiedad de convertir las conversaciones en entretención, hasta el punto que el discurso publico de los asuntos importantes ha desaparecido[1]” Uno puede preguntarse que pasará con la Internet …
Pero volviendo a “La Enseñanza como una Actividad Subversiva”, a pesar de su nombre no se trata de un libro que eche mano de las teorías críticas, ni del marxismo, ni del marxismo humanismo, ni de ninguna cosa por el estilo. Se trata de un libro que se mantiene siempre dentro de lo que podríamos llamar un “sentido común pedagógico”, siempre haciendo referencia a la practica de los profesores en el aula. Desde ese punto de vista me parece un libro muy interesante por ser “aterrizado”, y no es que tenga nada en contra de los hijos de la teoría pura, pero a estas alturas creo que la educación necesita de críticas, pero sobre todo de proposiciones, que hagan sentido al día a día de lo que pasa en las escuelas. Sino corremos el riesgo de terminar en una oficina elaborando listas de “deberes ser”, lo cual está bueno como para un personaje de la segunda parte del “Principito” pero no para ayudar a impulsar el desarrollo de la educación en nuestro país.
Me gustaría comentar algunos puntos que señala Postman en su libro, por partes:
1) Postman comienza definiendo el fin de la educación evocando la conocida anécdota de Hemingway. A éste le habrían alguna vez preguntado cuáles eran las características esenciales que un buen escritor debía poseer, dándole una larga lista de elementos. Todos estos fueron despreciados por el escritor como realmente esenciales. Luego, y frente a la pregunta de si entonces no había ninguna característica que fuera realmente central, Hemingway agregó: “Sí, lo hay. Para ser un gran escritor una persona debe tener incorporado un detector de porquería a prueba de choques”. En base a esto Postman define el fin de la educación de la siguiente manera: “tenemos en mente una nueva educación que se establecería para cultivar tal tipo de personas, expertas en el detectar porquería[2]”.
2) A partir de esta definición Postman y Weingartner desarrollan una metodología pedagógica basada en la búsqueda de preguntas más que en el entregar respuestas a los estudiantes. Dicho método es conocido como el método de cuestionamiento (Inquiry Method) y es desarrollado por los autores en el capitulo 3 del libro. Dicho método esta basado en estructurar la clase en torno a preguntas, más que entorno a la transmisión de ciertos contenidos. A esto Postman y Weingrthner le llaman “el currículo de preguntas” (Questions Currículum): “Nuestro currículum de preguntas, además de la necesaria exploración de la naturaleza de la preguntas, tiene la capacidad de generar preguntas de las que los que están aprendiendo no están en un comienzo concientes. En otras palabras, las preguntas divergentes son instrumentos de la “expansión de conciencia”. Ellas les revelan a los que aprenden nuevas y relevantes áreas de estudio, permitiéndoles a menudo, el descubrir que una pregunta original propia es muchas veces más significativa que 2 o 3 que otros han sugerido[3]”. Ejemplos de este tipo de preguntas propuestas por lo autores para comenzar una discusión y motivar la creación de preguntas por parte de los estudiantes son:
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¿Qué es lo que más te preocupa?
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¿En qué te quieres parecer o diferenciar de los adultos, cuando te transformes en un adulto?
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¿Cuándo escuchas o leer algo, cómo sabes lo que eso significa?
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¿Qué es una buena idea?
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¿Cuáles ideas del hombre sería bueno olvidar? ¿Cómo puedes decidir cuáles?
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¿Qué es el “progreso”?
- ¿Qué es el “cambio”?
3) En relación al rol de la escuela y a su realidad. Postman y Weingartner defienden la idea de que las escuelas se han transformado en lugares hostiles para el desarrollo de los jóvenes esencialmente porque – y esto es muy central en su propuesta – la escuela debiera ser vista más como un proceso que como una estructura[4]. Al igual que otros críticos del sistema escolar, como Paul Goodman por ejemplo, ellos abogan por una escuela que esté en contacto con la comunidad : “Tal proceso de la escuela tiene como su currículum a la comunidad”, “Tal proceso de la escuela, entonces, tiene como su función principal el desarrollo responsable de un liderazgo en la comunidad a través de entregar a los estudiantes la oportunidad de una participación substantiva en la invención, iniciación , e implementación de programas que apunten a la mejora de la comunidad[5]”
4) En relación a los profesores, los autores señalan la importancia de la escucha de su parte citando muchas veces el paradigma no directivo de Carl Rogers. Algunas propuestas, algunas señaladas por ellos mismos como un tanto utópicas pero no por ello intersante e importantes de considerar, son expuestas en el capítulo 8 (“Los Nuevos Profesores”). De aquellas he seleccionado solo algunas como ejemplo (en itálica mis comentarios)
a) Declarar los libros de texto como caducos luego de 5 años. Esto evitaría que el profesor se transforme en un mero repetidor de un cierto libreto, además que lo obliga a estar actualizado en su campo. De hecho tal vez lo mejor sería abolir el uso de los libros de texto.
b) Para enfatizar la búsqueda de preguntas, hacer que los profesores de matemáticas hagan clases de historia, los de historia de matemáticas y así entre las distintas materias. Esto es muy interesante, además que para ser implementado requeriría de un trabajo de equipo importante, ya que los colegas no se podrían quedar “solos” entre sí.
c) Traspasar a los profesores de básica a media y viceversa. Esto se relaciona con una pregunta de fondo: si sabemos que el desarrollo temprano del niño es fundamental , ¿por qué los educadores de básica son considerados como profesionales (con suerte) de un nivel inferior a uno de media , y luego a uno universitario?
d) Limitar las declaraciones afirmativas de un profesor por clase a 3 y las interrogativas a 15.
e) Eliminar las notas. Lo cual eliminaría de los profesores sus mayores armas de coerción y de los estudiantes uno de los impedimentos a que aprendan algo significativo para ellos. El uso de las notas cumple un mandato social, para estratificar y catalogar a los estudiantes. Además de su uso de “control” como señalan los autores. ¿Es posible desarrollar realmente una motivación interior si se tiene la “zanahoria” de la nota siempre colgando frente a nuestros ojos? ¿Qué es más lógico desde un punto de vista pedagógico? Es necesario enfatizar eso sí que “notación” no es lo mismo que “evaluación”.
f) Hacer que los profesores tomen una prueba elaborada por los estudiantes, sobre lo que ellos saben sobre un cierto tema.
g) Pedir a los profesores que cada 4 años de trabajar en la escuela se tomen 1 año para trabajar en otro dominio, por ejemplo barman, conductor de taxi o mesero.
Para terminar con esta reseña solo algunos comentarios.
Dentro del trabajo de Postman y Weingartner se enfatiza el trabajo cognitivo a través de las preguntas aunque otro tipo de aspectos se tocan tangencialmente, como lo afectivo. Creo que es posible incluir dicho factor explícitamente, también incorporando por ejemplo un trabajo más corporal u artístico en dicho tipo de dinámicas de clases.
Si bien es cierto el tema político no es mencionado desde un punto de vista digamos “militante” es cierto que una escuela que apunte al desarrollo crítico de sus estudiantes y además que esté centrada en la labor con la comunidad tiene una componente política importante.
En relación al trabajo de los profesores, dichas propuestas nos llevan nuevamente a pensar la necesidad de que las escuelas sean liberadas de muchos de los imperativos administrativos que consumen el tiempo de los profesores y les impiden dedicarse focalizadamente sobre sus estudiantes. Lo mismo sucede con la carga horaria de cada profesor: ¿es racional pensar que un profesional deba trabajar más de 35 horas frente a curso y además que pueda desarrollar una labor “de calidad” como se le llama en nuestros tiempos? Precisamente ahora que nuestro país se encuentra en el cambio de una LOCE a otra cosa, ese debiera ser un tema importante a discutir… y a modificar.
R.
Neil Postman & Charles Weingartner “Teaching as a Subversive Activity”
Penguin, 1971.
[1] http://en.wikipedia.org/wiki/Amusing_Ourselves_to_Death
[2] Postman, p.16.
[3] Postman y Weingartner, p. 75
[4] Op. Cit. p. 151
[5] Op.Cit. p. 153.






Cuánta falta nos hace ser detectores de « porquerías »!!, de las nuestras y de las ajenas…cuánto tiempo y energía perdemos como profesores en aquellas cosas accesorias e irrelevantes para nuestros alumnos(as) y para nuestra sociedad.. Debieramos generar más aprendizajes divergentes, llenarnos(los) de preguntas y cuestionamientos que pudieran ser aquellos click que necesitamos las personas-nuestros alumnos(as) en especial- para mirar(se) más allá de lo obvio, más allá de lo inmutable y establecido. Mirar y enfocarse hacia la comunidad es una buena manera de generar dichas preguntas, que así además serán significativas y llenas de sentido para la vida cotidiana -dentro y fuera de la escuela- y para el aprendizaje. Quizá baste con una gota de certeza y un océano de preguntas…siempre que en esas preguntas estén los otros y uno mismo. Gracias por este aporte tan significativo…
II
…en realidad incurrí en una contradicción o error clásico: decir que « debieramos (a nuestros alumnos/as) llenarlos de preguntas »..cuando, si se quiere ser fiel a los autores, son los mismos alumnos/as quienes debieran generar y descubrir sus propias preguntas, acompañados por nosotros..eso me quedé pensando mientras viajaba en micro…
muy buena informacion
El comentario es excelente. Se nota el conocimiento que posee no solo de su carrera sino de otros ámbitos delpensamientos; ésto contribuye al desarrollo magistral dentro del aula de clase de una manera mucho mas eficiente.
Realmente interesante todo lo que incluís en esta página. Felicidades.
excelente información!!!!
Me encantó